¿Deberías postularte? Comprueba tu encaje en diez minutos
Una postulación cuidada lleva una tarde. Enviar diez descuidadas lleva esa misma tarde y suele dar menos resultado. Lo que sirve es saber decidir rápido qué ofertas merecen la versión cuidada.
Esta comprobación lleva unos diez minutos. Necesitas la oferta, tu CV y algo donde escribir.
Minutos uno a tres: encuentra los requisitos de verdad
Lee la oferta y saca los requisitos. Por ahora deja de lado el párrafo sobre la empresa y la lista de beneficios.
Repártelos en dos columnas. En la primera, los que la oferta llama requeridos, imprescindibles u obligatorios. En la segunda, todo lo que se describe como deseable, ideal o como algo que se valorará. Si la oferta no lo aclara, los que están al principio de la lista y los que se repiten suelen ser los importantes.
La mayoría de las ofertas tiene entre tres y seis requisitos imprescindibles de verdad. El resto es una lista de deseos.
Minutos cuatro a siete: evalúate con honestidad
Recorre las dos columnas y marca cada línea con una de estas tres etiquetas:
- Lo tengo. Puedes decir dónde y cuándo lo hiciste.
- En parte. Has hecho algo parecido, o lo hiciste por poco tiempo.
- Me falta. No lo has hecho.
Aplica un criterio estricto. Si crees que dudarías cuando te pregunten por ello en una entrevista, es «en parte» y no «lo tengo».
Minuto ocho: lee el resultado
Ahora mira solo los imprescindibles.
- Todos o casi todos en «lo tengo». Postúlate y pon el esfuerzo en una postulación sólida.
- Una mezcla de «lo tengo» y «en parte», con uno en «me falta» como mucho. Sigue mereciendo la pena. Las ofertas describen a un candidato ideal, y la persona contratada rara vez cumple todas las líneas. Tu postulación tiene que concretar los puntos marcados «en parte».
- Varios imprescindibles en «me falta». Probablemente hoy este no es tu puesto. Guárdate la tarde.
La segunda columna importa mucho menos. Los requisitos deseables deciden entre dos buenos candidatos. Rara vez deciden quién llega a la entrevista.
Minuto nueve: revisa lo que un CV no puede arreglar
Hay cosas que pueden descartar un empleo sean cuales sean tus habilidades. Búscalas antes de escribir nada:
- La ubicación y cuánta parte del trabajo es presencial
- El idioma en el que se trabaja
- Si necesitas permiso de trabajo en ese país
- El nivel de responsabilidad, que se ve más en las funciones que en el nombre del cargo
Si alguna de ellas no te sirve, ningún ajuste del CV lo va a cambiar.
Minuto diez: decide y anota el porqué
Escribe una línea: te postulas o la dejas pasar, y el motivo. Parece innecesario, pero después de veinte ofertas tendrás una imagen clara de en qué puestos encajas y dónde aparece una y otra vez la misma carencia. Esa carencia es tu próximo curso, tu próximo proyecto o tu próxima pregunta a un mentor.
Qué hacer con las carencias
Si decidiste postularte, tus marcas ya han hecho parte del trabajo:
- Los puntos en «lo tengo» van a la parte de arriba de tu CV para esta postulación.
- Cada punto «en parte» necesita una frase concreta sobre lo que hiciste en realidad.
- Para cada punto en «me falta» necesitas tener lista una respuesta honesta para la entrevista. No intentes taparlo en el CV.
Dónde encaja JobUncover
La comprobación de encaje es lo primero que hace JobUncover con cada oferta, en todos los niveles. Puntúa el encaje de tu perfil real y muestra cada requisito como cubierto, cubierto en parte o no cubierto, antes de construir ningún documento. Si falta algo importante te lo pregunta, y no rellena la carencia por su cuenta. Puedes ver el proceso completo en la página cómo funciona.
Este artículo es información general, no asesoramiento legal ni financiero. Los mercados laborales y las costumbres cambian de un país a otro, así que comprueba qué se aplica allí donde te postulas. Cómo escribimos y revisamos nuestros artículos